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Di no a las drogas ¡que retornen las verdaderas campañas preventivas!

Por Elvis Castro.

Elvis Castro
Elvis Castro.

Cuando me mudé en el sector Mata Hambre, en el Distrito Nacional, el primer vecino que me dio un efusivo saludo fue Juanchi, un jovencito de 21 años que recientemente había iniciado su carrera de contabilidad en la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD), con el propósito de convertirse en profesional y obtener una mejor calidad de vida para él y sus padres.



A pocos meses de llegar en la barriada, me di cuenta de que aquel mozo con aspecto físico-mental saludable, y dador de un trato afable, gozaba de admiración y respeto de los comunitarios circundantes, y no era para menos, se trataba de una persona sana en todo el sentido de la palabra, porque también la gente me lo decía.

Un año después cuando me preparaba para ir a mi trabajo, abordé mi carro y al instante me percaté que alguien tocaba la puerta del vehículo con insistencia, y baje el cristal para ver de quien se trataba; era Juanchi, quien, sin ofrecer ningún saludo, y de manera desesperada me dijo: “deme 50 pesos para comprar perico, es que lo necesito jalar ese polvo”.

Aquel momento quedó petrificado en mi vida, marcó mi alma, y es que no podía creer que aquel joven con un futuro prometedor ya estaba naufragando a bordo de un barco a la deriva que navegaba en el profundo mar de las drogas, un caudal de perdición difícil de controlar.

A raíz de aquel episodio, me vi en la obligación de sumergirme en una reflexión profunda en torno al tema de las drogas y la amenaza que representa para nuestras familias, las cuales han vivido por muchos años en condiciones vulnerables en medio de una sociedad regida por un sistema gobernante que no ofrece ningún tipo de protección preventiva contra este mal que cada día se acrecienta.  Basta con salir a las calles de Santo Domingo, donde es común ver a personas mozas en condiciones de indigencia caminando sin rumbo, escudriñando entre los zafacones o durmiendo en espacios públicos.

Falta de campañas preventivas al estilo de los 80 y 90.

«Di no a las drogas» fue una campaña publicitaria muy extendida durante los años 80 y principios de los 90, como parte de la guerra contra las drogas liderada por Estados Unidos, cuyo objetivo era disuadir a los niños de consumir estupefacientes ilegales, ofreciéndoles diversas maneras de decir que no.

Esa campaña también fue asumida de manera efectiva por los gobiernos dominicanos de aquella época, y realmente surtió efectos positivos.

 En la década de los 90s, el autor de este artículo ya había ingresado a una liga de béisbol en el Municipio de Villa Riva, en la provincia Duarte, y actualmente puede testimoniar que en todos los campos deportivos que visitó, siempre se podía apreciar un letrero que contenía el mensaje: ¨Di no a las drogas¨, una propaganda que se grabó en su mente y penetró en lo más profundo del corazón.

Sin dudas, que aquella propaganda sirvió como un muro de contención que le ayudó a rechazar las ofertas de estupefacientes en múltiples ocasiones cuando laboró como disc-jockey en tres centros de diversión de Villa Riva, donde era común que los clientes le ofrecieran  cervezas o dinero para que les repetiera algunos temas musicales, sin embargo, otras personas intentaban obsequiar porciones de drogas por el mismo servicio, ofertas que rechazó de manera enérgica, porque su alma ya estaba preparada para enfrentar esas diabluras.

En aquellos años también realizaban sus aportes organizaciones como Hogar Crea y Casa Abierta, las cuales acogían a personas con adicciones a las drogas con el fin de ayudar a su rehabilitación y reinserción en la sociedad.

Estos organismos visitaban los centros educativos e impartían talleres de orientación para que los estudiantes conocieran los efectos nocivos de las drogas y aprendieran a rechazarlas.

A partir del año 2000 las campañas intensivas antidrogas fueron desmontadas y arrancadas de raíz en la República Dominicana, como si se hubiera tratado de una moda con fecha de caducidad.

En la República Dominicana se bajó la guardia en torno a este tema, porque han sido escasas las campañas preventivas de alto nivel que se han puesto en marcha a través de los medios de comunicación o en lugares de concurrencia como las instalaciones deportivas, los parques, o las escuelas.

Ha sido evidente que, en los últimos años, los gobiernos dominicanos se han centrado en la incautación masiva de las drogas, pero han dejado atrás las propagandas que pueden servir de murallas que protegen a los niños, a los adolescentes, a los jóvenes, a los adultos mayores, a la familia.  

Sólo queda preguntarnos: ¿A qué se debe este descuido? ¿Qué estará pasando?

El Consejo Nacional de Drogas (CND), es el organismo del Estado dominicano responsable de regir las políticas de prevención contra el uso indebido de drogas, y entre sus objetivos está: Diseñar, revisar, desarrollar e implementar la estrategia y campaña nacional contra el consumo, distribución y tráfico de drogas en la República Dominicana, entre otros.

Aunque en su página web figuran notas sobre diversas actividades sociales enfocadas en prevenir el uso y consumo de sustancias narcóticas, lo cierto es que sus campañas han sido tímidas y con resultados inciertos.

En febrero del 2026, en una entrevista realizada por la periodista Julissa Cespedes en CDN canal 37, el director ejecutivo de Hogares Crea, Julio Díaz Capellán, advirtió que el consumo de drogas en mujeres y menores de edad está en aumento en República Dominicana, al tiempo que alertó sobre la falta de espacios para atender a quienes buscan ayuda.

En esa comparecencia, Díaz Capellán explicó que la institución tiene capacidad para unos 1,200 pacientes a nivel nacional, pero actualmente enfrenta una alta demanda, especialmente de mujeres jóvenes y adolescentes que requieren tratamiento urgente.

Ante lo expuesto en este artículo, se hace necesario exhortar al Estado dominicano poner en marcha una campaña intensa de prevención contra el consumo de drogas.

¡Por favor, salgan a las calles por lo menos a colocar letreros con la antigua consigna: Di no a las drogas! 

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