En Dallas francotiradores matan 5 policías e hieren 6 en medio de protesta por maltrato policial

La ciudad se convirtió en una escena del crimen donde la policía inició una inspección exhaustiva ante el temor de que los atacantes tendrían planes de activar bombas. La muerte de los afroamericanos Philando Castile y Alton Sterling a manos de la policía ocasionó protestas en las principales ciudades del país.
El caos se adueñó de la ciudad de Dallas cuando unos francotiradores abrieron fuego durante una manifestación pacífica contra la violencia policial y mataron a cinco agentes y causaron seis heridos.
La tensión se extendió durante la madrugada después de que uno de los atacantes se atrincherara en un garaje y continuara disparando, a la vez que aseguraba que había bombas en el centro de la ciudad.
La ciudad de Dallas se convirtió en una gran escena de crimen en la que decenas de policías revisaron los edificios del centro de esta ciudad para asegurar que no había nadie más dispuesto a atentar contra los ciudadanos.
Este viernes la policía mantiene todavía cerrado un perímetro de seguridad en el centro entre Ross Ave-Houston St- Jackson- Griffin St.
La protesta de Dallas era una de las que tuvo lugar en el país por la muerte esta semana de dos afroamericanos en Luisiana y Minnesota en incidentes con la policía que reavivaron la tensión latente en la sociedad estadounidense entre la policía y las minorías.
Lo que empezó con numerosas personas que participaban en la manifestación coreando al unísono «Black Lives Matter», se tornó en una escena con un tiroteo activo que también dejó al menos seis oficiales heridos.
El tiroteo se produjo al final de la manifestación, a media milla del ayuntamiento, cuando dos hombres «empezaron a disparar contra los policías desde una posición elevada», explicó el jefe de la policía, David Brown.
Testigos dijeron que escucharon al menos una decena de disparos cuando los manifestantes se encontraban entre las calles Lamar y Griffin, en el centro de la ciudad.
Los atacantes iban armados con rifles y, según la policía, que consideró el ataque una “emboscada”, su intención era matar el mayor número de agentes posible.
De hecho, el tiroteo ha sido considerado el ataque más mortífero contra los agentes del orden desde los atentados del 11 de septiembre.
El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, que se encuetra de viaje en Varsovia para participar en la cumbre de la OTAN 
condenó la matanza que consideró es un ataque “calculado y despreciable» contra las fuerzas del orden.
Además de los cinco agentes muertos, hirieron a otros cinco oficiales y un civil.
Se sabe que, que cuatro pertenecián a la policía de Dallas y el quinto es un oficial del tránsito del Dallas Area Rapid Transit (DART, por su sigla en inglés) identificado como Brent Thompson, de 43 años, quien ingresó al DART en 2009 y se ha convertido en el primer oficial del servicio de tránsito muerto en servicio.
De los heridos, varios están en condición crítica y otros en cirugía por la gravedad de sus lesiones.
La policía encontró un «paquete sospechoso» cerca de la ubicación de uno de los sospechosos y la policía inició una búsqueda exhaustiva en el área donde sospechaban que los atacantes podrían tener planes de activar una bomba.
La policía también divulgó la foto de una persona de interés que según testigos habría estado involucrada en el tiroteo de alguna manera, quien ya se entregó y quedó en libertad.
Se trata de Mark Hughes, hermano de Cory Hughes, un activista de los derechos civiles y uno de los organizadores de la marcha.
En entrevista con medios locales Hughes defendió que su hermano menor no tuvo nada que ver con el tiroteo y explicó que llevaba un arma para la que, aseguró, tiene permiso y le recomendó que se entregara para evitar problemas.

«El fin está llegando»
Durante la noche la policía intercambió disparos con uno de los sospechosos con el que trató de negociar y que según medios locales habría muerto.
El jefe de la policía de Dallas, David Brown indicó en rueda de prensa que «adicionalmente, tenemos en custodia a una mujer que también estaba en el área y seguimos un Mercedes con otros dos sospechosos. Están en custodia y siendo interrogados».
«El sospechoso con el que hemos intercambiado disparos le dijo a los negociadores ‘el fin está llegando’ y que él va a lastimar y a matar más de nosotros -es decir, agentes de seguridad- y que hay bombas por todo el lugar, en este estacionamiento donde está, en el centro; así que estamos siendo muy cuidadosos con nuestras tácticas para no poner en peligro a más oficiales o ciudadanos», explicó.
De momento no está claro si el tiroteo estuvo relacionado con la protesta ya que según las autoridades un ataque de estas características tuvo que ser planeado con anterioridad.
El gobernador de Texas, Greg Abbott, reaccionó a lo ocurrido en un comunicado en el que da sus condolencias al cuerpo policial por los oficiales que perdieron en medio del caos registrado en el centro de Dallas.
«Nuestros pensamientos y oraciones están con los agentes de la comunidad del cuerpo policial y el Dallas Area Rapid Transit (DART) que murieron y resultaron heridos esta noche. He hablado con Steve McCrawe, director del Departamento de Seguridad Pública de Texas, y le ordené ofrecer toda la asistencia que necesite la ciudad de Dallas en este momento. En tiempos como este tenemos que recordar y enfatizar la importancia de unirnos como estadounidenses».
La muerte esta semana de los afroamericanos Philando Castile, en Minnesota, y de Alton Sterling, en Louisiana, ha levantado una nueva ola de indignación que reaviva el debate racial en Estados Unidos. Decenas de manifestantes salieron a las calles de otras de las principales ciudades del país, entre ellas Nueva York, Washington y Los Angeles.
Detenciones en Nueva York
Decenas de participantes en la manifestación que se realiza en Nueva York en contra del abuso policíacofueron detenidos por oficiales del NYPD, luego de que ignoraran las advertencias que les hicieron a través de un altavoz para que no interrumpieran el tránsito.
El Departamento de la Policía de la Ciudad de Nueva York indicó que más adelante informará la cifra total de arrestados por desobediencia civil, que preliminarmente se estima que supera los 40.
Al filo de las 12 de la mañana de este viernes la indignación por las calles de Harlem se manifestaba en cánticos como «No justice, no peace» (Si no hay justicia, no hay paz) y bocinazos de los conductores en señal de apoyo a los manifestantes.
«Black lives matter, black lives matter, black lives matter», coreaban a medida que la manifestación continuaba su rumbo hacia la avenida Lenox.
Escenas como las vividas hoy en el país, de violencia y detenciones, se han registrado durante estas protestas contra la brutalidad policial que en otras ocasiones han encendido los ánimos de la comunidad afroamericana desencadenando crisis como la que se vivió en las multitudinarias protestas de Ferguson, Missouri, la ciudad donde murió en 2014 el joven afroamericano Michael Brown a manos de un agente blanco.
***(En este reporte colaboraron los periodistas José Antonio Herrera y Carmen Graciela Díaz)


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