El hombre acusado de matar de un disparo a la joven Geraldine Sánchez Baldera, en noviembre del 2017, habló este viernes por primera vez del caso.

Martín Batista Ogando aseguró que la muerte de Sánchez Baldera fue un accidente y que nunca tuvo intención de matarla.
“Fue producto de un accidente, jamás iba a querer hacerle daño a la madre de mi hijo, ya que la quería muchísimo al igual que a mi hijo”, expresó.
“Lamento mucho lo que pasó ese día, fue un accidente”, añadió Batista Ogando cuando era conducido hacia el Primer Tribunal Colegiado del Distrito Nacional donde iniciará el juicio de fondo en su contra.
De su lado, su abogada, Sonia Marlene Guerrero indicó que su caliente no tuvo intención de matar a la joven y por lo tanto no fue un asesinato.
Dijo que el arma de fuego se disparó porque hubo una mala maniobra, y que ya fueron sacadas del mercado porque se disparan solas.
“Eso no fue un asesinato, ahí no hubo premeditación, ahí no hubo asechanza, ahí hubo un homicidio ciertamente, ahora sí involuntario, sin dolo, sin voluntad, sin la intención, hubo una mala maniobra de un arma de fuego”, sostuvo Guerrero.
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