Estoy plenamente de acuerdo con los compañeros que plantean hacer una revisita al viejo PLD y tomar de él los elementos que nos ayuden a ser cada vez mejores, a responder a los desafíos de nuestro país y el mundo con la moral y ética requerida, con la educación política requerida. Pero no debemos caer en el extremo de querer que nuestro partido vuelva a ser lo que fue. Porque sería un contrasentido histórico, puesto que cada tipo de organización pertenece a un estadio determinado de los procesos sociales. Es una etapa superada que hay que observar y analizar a fin de sacar lo mejor para impulsar el actual PLD, que es el que corresponde a esta etapa del desarrollo del mundo y del país.
Lo que no debemos perder es el camino estratégico que sintetiza la esencia de los fines del PLD: Coadyuvar a la construcción de un país libre, con justicia social, respeto a las leyes, formando unos ciudadanos con pensamiento democrático, crítico, solidarios, honestos, identificados con los valores de la patria: su tierra, historia, símbolos y mística dominicana. Esa es la estrategia que tendrá altas y bajas en los procesos tácticos y amarres y puentes con otros sectores sociales que posibiliten el impulso de su realización, adecuándose a cada circunstancia y momento.
Por ello, debemos tomar en cuenta algo que Juan Bosch dice en su libro Dictadura con respaldo popular: Si a los pueblos se les intenta hacer cambios que no están en capacidad de asimilar, inevitablemente se fracasará. Esa reflexión del compañero Bosch es una gran verdad, puesto que si intentamos hacer de golpe ciertos cambios, se pierde el poder, y con él la posibilidad de avanzar lo poco que permite la realidad. Es parte del aprendizaje que el propio Juan Bosch vivió cuando fue presidente. Si usted lee su libro Crisis de la democracia de América en la República Dominicana, verá que el propio compañero Bosch intentó aplicar al pueblo dominicano cambios que ese pueblo no estaba en capacidad de asimilar, y por eso fue derrocado, entre otras razones, factores y sectores que aprovecharon esa situación para conspirar contra los buenos propósitos del Maestro.
Los peledeístas debemos cuidar estos detalles, si queremos mantenernos en el poder y continuar haciendo los cambios que hasta ahora estamos realizando, que son muchos e importantes pero que -tal vez por estar inmersos en ellos y no conocer suficientemente las realidades de otros pueblos latinoamericanos y del mundo- no podemos ponderar en su profundidad y valía. Además de que la prédica constante de la oposición en los medios de comunicación y las inconductas antiéticas de algunos funcionarios nos obnubilan e impiden ver las luces de los gobiernos del PLD, porque nos la tapan las sombras que hemos tenido.
Pero sin olvidar el grado de inmadurez del pueblo.
El elemento principal es tomar en cuenta el grado de inmadurez de nuestro pueblo. Por ejemplo, he visto a mucha gente -periodistas, abogados, médicos, ingenieros, obreros, chiriperos- vociferar apasionadamente contra la corrupción, pero cuando conozco sus acciones personales, me doy cuenta de que en su vida familiar, privada, en el tránsito, en sus negocios, en sus relaciones de pareja, son mucho más corruptos que los funcionarios que acusan de deshonestos. Lo cual es lógico si se piensa que no son dechados de virtudes caídos del cielo, sino que sus personalidades y su doble moral son el resultado de los procesos sociales que hemos vivido, de una historia en la que han primado las malas artes. Por ejemplo, los héroes de la independencia, luego de librarnos del yugo haitiano, iniciaron una sucia lucha entre ellos por tomar el poder y apropiarse de todo alzándose con el santo y la limosna, encabezados por Pedro Santana, quienes quitaron del medio a los verdaderos patriotas. Igual, los de la Guerra Restauradora, luego de lograr la proeza de librarnos del yugo español, empezaron a matarse entre ellos por apropiarse de los bienes del Estado, e incluso mandaron a buscar al antipatriota Buenaventura Báez para que encabezara el bandidaje.
Otra muestra que retrata bien a nuestro pueblo es la conducta de quienes ajusticiaron a Trujillo: hicieron ese acto de admirable heroísmo que agradeceremos siempre, pero sin dejar de ver que luego, en distintas circunstancias sociales se han aliado a los peores intereses el país, asociándose a los remantes del trujillismo y otros sectores retrógrados para derrocar el gobierno de Juan Bosch, hasta llegar al extremo de llamar a las tropas norteamericanas a invadirnos para impedir que se restaurase la constitucionalidad y el decoro del gobierno del Maestro.
Un ejemplo más reciente de la naturaleza de nuestro pueblo: el Presidente Danilo Medina, al igual que Juan Bosch en su gobierno, propuso como una de sus primeras medidas traer profesores extranjeros a dar clases y a ayudar a curar las falencias formativas del profesorado domincano, y fue la propia ADP encabezada por peledeístas -dando a sus mezquinos intereses sectoriales más importancia que a la buena educación de nuestro pueblo- la que se opuso radicalmente a esa necesaria medida.
Para ver las causas históricas que, a mi juicio, han empujado a nuestro pueblo a ser víctima de estas conductas de doble moral, de guerras intestinas, gobiernos corruptos y faltos de planes estratégicos de progreso y de amor por sus pueblos, los invito a leer otra nota mía publicada aquí en mi página de facebook, titulada DUARTE NO ES EL ÚNICO PADRE DE LA PATRIA, en la que explico las causas por las que los países latinoamericanos hemos vivido un destino de atraso, de maltrato a los verdaderos patriotas, subdesarrollo, con héroes que luego se convierten en villanos y viceversa, y por qué los Estados Unidos y otras naciones en las mismas circunstancias han respondido con mayor cantidad y calidad de proyectos de nación.
¿Por qué nos mantenemos el poder?
Hay que tomar en cuenta que nosotros, el PLD, hemos logrado el poder y mantenernos en él porque hemos hecho gobiernos que se parecen al pueblo dominicano, a sus viejas costumbres, -no tan santas como quisiéramos, sino todo lo contrario- y por eso, al ser el retrato del pueblo, este se identifica con esos gobiernos y los respalda consciente e inconscientemente. Eso es por una regla mercadológica, psicológica y sociológica: si quieres venderle un producto a un consumidor, target o blanco de público, debes presentárselo como el retrato de la realización de sus sueños, de su estado ideal, de las aspiraciones que el consumidor piensa que alcanzará en virtud de adquirir y usar el producto.
Evidentemente, no debemos quedarnos en complacer al pueblo, y no nos hemos quedado. Dentro de ese retrato ideal del pueblo dominicano, incluyendo sus malas costumbres debidas a su proceso histórico (muy parecido al de otros pueblos latinoamericanos y del llamado tercer mundo en general -tercer mundo que ahora, al desaparecer el bloque socialista, viene siendo el segundo- debido al estilo de colonización, etc.) hemos mejorado muchas cosas en la vida del pueblo dominicano. Claro, todavía con mucha lentitud y estando muy lejos de lo que soñamos en bienestar socioeconómico para nuestra gente. A tal punto que comparado con otros países del Centroamérica y Sudamérica, así como de África, somos un modelo de economía.
Ahora, un ejemplo bueno y uno malo en la misma área: EL BUENO:-En lo relativo al tránsito, hemos mejorado la señalización en las calles -no hasta donde debe ser, pues falta mucho- y modernizado el proceso de placas, licencias, etc. EL MALO: Hace unos días se llamó a sacar las revistas de los vehículos. Muy bien. Pero no se revisaron los vehículos, y los periodistas y la gente que participa en interactivos de las redes cibersociales y los medios tradicionales, criticaron el hecho de que se dieran las licencias sin ver si el vehículo tiene bien sus luces, frenos, etc. para andar en las calles.
Buenas críticas, pero yo me pregunto: Si la Oficina Técnica de TransporteTerrestre -OTTT- que dirige mi amigo Héctor Mojica hubiese mandado a que revisaran y sacaran de circulación todos los vehículos que no estuvieran aptos para andar en la calle, que estimo deben ser un 30%, siendo conservador, vehículos que son un peligro para la gente ¿qué hubiese pasado?
Hubiera pasado que nuestro pueblo no está suficientemente preparado para asimilar ese cambio. Por ello, los mismos periodistas, medios de comunicación, interactivos de las redes cibersociales, etc. hubiesen lanzado el grito al cielo pidiendo que se deje andar en la calle libremente a esos pobres padres de familias guagueros, motoconchos, voladoras, etc. -y hasta yipetas de ricos no aptas para andar en la calle-, y hubiesen acusado al gobierno de abusador, represivo, antisocial, tiránico, dictatorial. ¿Cuántos votos se perderían como consecuencia de una conducta gubernamental así en ese y otros campos del deber, donde se quiera hacer las cosas correctamente? Los votos suficientes como para perder el gobierno y ser sustituidos por un gobierno posiblemente peor, que se parezca más a las malas costumbres de nuestro pueblo.
¿Qué rechazar del viejo PLD?
Por ello, debemos tomar del viejo PLD las características que nos permitan no desbocarnos y desnaturalizarnos ante las tentaciones del Poder, y al mismo tiempo hacer total o parcialmente lo necesario en el camino de alcanzar en los propósitos de construir una patria digna, un país civilizado y moderno, democrático, con justicia social, elevada educación, y ciudadanos respetuosos de la ley y buscadores del bien para todos con un trato fraterno, un espíritu crítico y libre, que emule a los países más avanzados del mundo: Noruega, Suecia, Finlandia, Dinamarca y otros.
En cambio, ¿qué debemos obviar por infuncional y caduco del viejo PLD? Veamos:
Rechazar su férrea disciplina, que fue utilísima en el momento de la fundación y la primera etapa de desarrollo en que tuvimos que enfrentarnos a fuertes enemigos y con escasos recursos humanos y materiales. Solo contábamoscon el liderazgo nacional de Juan Bosch, la capacidad organizativa de nuestros primeros dirigentes, la firmeza ideológica, la base teórica que el líder nos garantizó y desarrolló.
La unificación de criterios detallados no debe ser retomada porque hoy lo que prima hoy es la tolerancia de las diferencias, la discusión libre de los temas y agendas de trabajo. Tomando en cuenta que se formarán grupos con intereses distintos, con ideas distintas, pero con unos elementos estratégicos,ideológicos, programáticos comunes que definan a la organización y nos permitan la unidad en la diversidad. Este elemento es básico para entender que las ideas o intereses de grupos no deben combatirse con las expulsiones que fueron tan frencuentes en el viejo PLD. No. Lo necesario es que cuando un sector del Partido tiene el control del poder dentro del mismo o en el Estado no margine ni golpee a sus opositores, sino que, aunque no tengan preponderancia en la administración o grupos de trabajo, se les deje vivir en el Partido y el Estado, se les respete sus capacidades y logros, y lo que han hecho para el desarrollo del Partido cuando han tenido el mando, aunque se les critiquen sus errores y se enmiende las medidas que se consideren equivocadas que hayan tomado.
Las tácticas y políticas de alianza del viejo PLD con sectores sociales y políticos deben rechazarse por equivocadas, por lo que mantuvieron al PLD fuera de las posibilidades del poder debido a un manejo unilateral, cerrado y puritano de dichas alianzas. Ello nos llevó a rechazar el apoyo que Jacobo Majluta ofreció en un momento determinado, y que Peña Gómez ofreció en otro. Si hubiésemos mantenido la política de no aliarnos a partidos y grupos por ser derechistas, conservadores, corruptos, represivos, no hubiéramos realizado esavaliosa alianza con Balaguer y el Partido Reformista, y lograr el poder en1996. Nuestra política de alianza debe basarse en lo planteado por Juan Bosch -aunque él no lo aplicaba en sus tácticas- en el tercer folleto de educación del PLD, cuando demuestra que ninguna transformación social puede realizarla un solo grupo o partido o líder mesiánico, sino que es resultado de la alianza de diversos sectores que aprovechan una coyuntura determinada de la sociedad; y pone el ejemplo de la Revolución Francesa, que alió a burgueses, obreros, pequeños burgueses, señores feudales y hasta a monarquistas, para vencer a L’Anciane Régime en 1789.
El liderazgo único fue un mecanismo útil en su momento, pero hoy sería un error. Hay que dejar que se desarrollen los múltiples liderazgos en el Partido, y que se basen en ideas y concepciones diferentes sobre la forma y métodos de solucionar los problemas nacionales y partidarios, de modo que se fundamenten más en la inteligencia y la capacidad, que en el manejo maniqueo y los trucos de imagen. Ello conducirá a un partido abierto, crítico, con espíritu democrático y tolerante.
¿Qué debemos retomar del viejo PLD para gobernar bien?
¿Qué debemos recuperar del viejo orden, como diría Lenin, del viejo PLD?
1-Transformar al actual PLD en un partido de cuadros y de masas al mismo tiempo. Hacer una combinación como la lograda por el PSOE de España y del PSF de Francia, entre un partido de masas y de cuadros al mismo tiempo, desde el punto de vista organizativo y estratégico. Para ello, debemos implementar lo acordado en el congreso anterior, en que se estableció la clasificación de miembros militantes y miembros simpatizantes, y se otorgó los privilegios de uno y otro. Asimismo, debemos hacer ingresar al Partido a los sectores socialesy económicos que nos ayudarán a mantener el poder, pero haciéndolos pasar por un proceso de formación y estudio por el tiempo que sea necesario, para que no se deforme la mentalidad peledeísta, acorde con sus fines éticos, ideológicos, patrióticos y sociales estratégicos.
2-Crear un sistema educativo para los militantes y dirigentes del Partido, como una de las vías a través de las cuales se ascienda en jerarquía dentro del PLD. Con ello se cuidaría la naturaleza ideológica del partido, sus propósitos esenciales, sus metas de lograr un mejor país en todos los aspectos.
3-Apertura de locales y reuniones sistemáticas de órganos y organismos, con actas planificadaspara evaluar el trabajo de los compañeros, órganos y organismos, servir a los fines sociales, organizando campañas de bien social en los locales y los barrios.
4-Desarrollar un mercadeo y publicidad educativos y en valores éticos para el país y el partido, en grandes y contínuas campañas con cantidad y calidad suficiente para alcanzar el objetivo de crear un nuevo ciudadano, más honesto, capaz, honrado, crítico, democrático y solidario, a través de la educación sistemática del Ministerio de Educación así como con los medios de comunicación del Estado, y desde las distintas instancias que componen los otros ministerios, cada uno aplicando lo que corresponde a su naturaleza. Todo esto acompañado de estímulos y premios a quien al evaluarlo como militante, funcionario o ciudadano muestra que cumple en su conducta con estas metas.
5-Estimular la integración a los planes de desarrollo al sector privado y las ONGs, etc., en un trabajo conjunto Gobierno-Empresariado-ONGs para implementar proyectos que coadyuven al desarrollo productivo, educativo, organizativo, etc. del país, premiando a las que lo hagan mejor como un estímulo a seguir.
6-Implementar la Estrategia Nacional de Desarrollo, sumando al PRD y otros partidos de oposición. Un plan así, asumido por la sociedad en su conjunto, fue la herramienta indispensable que cambió la vida de Taiwán, Corea, Singapur y otros países del mundo: Una Estrategia Nacional de Desarrollo asumida por todos, sobre la base de un consenso con las distintas fuerzas sociales, a través de convencerlas de la justeza y necesidad de lograr una mejoría en la vida cotidiana del país, en cuanto a: cumplir con las leyes, pagar los impuestos, devolver esos impuestos en mejoría del pueblo, mejorar el tránsito, la educación, la industria, el comercio exterior, el turismo, etc.
De hacerlos entender que el país necesita enfrentar una serie de retos frente a los que todos debemos apoyarnos, independientemente de nuestras diferencias políticas, religiosas, de creencias, de intereses personales o privados. Por ejemplo, este país necesita que se recuperen las aceras, que se respeten las leyes de tránsito, tengamos un buen sistema educativo, se estimule el desarrollo productivo, etc., lo cual conviene a todos, estemos donde estemos, en la oposición o en el gobierno, seamos creyentes o ateos, en la iglesia católica, protestantes o en la musulmana, seamos empresarios, obreros o empleados.
Esos son los criterios que salen de mis reflexiones sobre el actual PLD y aquel del que fui fundador desde el primer día de su existencia, director de su periódico Vanguardia del Pueblo, y dirigente formado en su primera camada de militantes salidos de sus círculos de estudios
Por Juan Freddy Armando
Noticias Villa Riva El periódico digital de los villarivenses
